Lejos de
una moda pasajera, piercings y tatuajes siguen fascinando a jóvenes y no tan
jóvenes.
Si estás
pensando en ello, un tattoo o un piercing, te interesará saber que puede haber
de peligroso en estas prácticas.
Si bien es
cierto que las complicaciones leves y pasajeras cuando se coloca un piercing
oscila entre el 10 y el 30% de los casos y las complicaciones graves en menos
de un 1%, es importante conocerlas para prevenirlas.
En cuanto a
los piercings las posibles complicaciones son las siguientes:
Infecciones
locales
Hemorragias
Reacciones alérgica
Lesiones en
nervios
Queloides o
cicatrices gruesas
Varios
daños dentales
Infecciones
sistémicas
Endocarditis
bacteriana
El piercing
es una perforación corporal para colocar posteriormente algún elemento
decorativo.
Los lugares
más frecuentes son, además del lóbulo de la oreja, el cartílago de la misma, piercing
en la ceja, piercing en la nariz, la lengua, el labio, el ombligo, e incluso
pezones y genitales.
El peligro
o riesgo de padecer una complicación leve o seria para la salud dependerá de la
localización del piercing, la técnica o los materiales utilizados.
Infecciones
localizadas por piercing
La
infección local en el lugar donde se coloca el piercing es lo más frecuente.
Suelen ser
infecciones bacterianas por S. aureus, estreptococos del grupo A y Pseudomonas.
Aparecen
signos típicos de la infección como eritema, edema, picazón y dolor.
El
tratamiento se ha de realizar con antibióticos tópicos como la mupirocina
(Bactroban).
En algunos
casos puede desarrollarse un absceso de pus que puede requerir drenaje.
piercing en boca

Cuando el
piercing se realiza en el cartílago de la oreja y se complica la infección
local puede derivar en una pericondritis, una infección de la piel y del tejido
que rodea el cartílago auricular o pericondrio.
Esta se
suele producir en el primer mes después de la colocación del piercing y es más
habitual en los meses de verano.
Si no se
trata adecuadamente puede ocasionar un daño más grave, necesitando antibióticos
vía oral o incluso vía intravenosa en los casos más graves.
Cuando el
piercing se coloca en la boca, el riesgo de infecciones no es despreciable ,pues
la cavidad oral se encuentra colonizada por múltiples especias bacterianas
constituyendo la propia flora.
Y con el
piercing del ombligo ocurre algo similar. El riesgo de infección es elevado
debido a la oclusión y el roce en la zona por la ropa.
Infecciones
sistémicas por piercing
Es muy
recomendable elegir bien en el centro al que acudiremos a colocarnos un
piercing. Tener buenas referencias, comprobar que el material y la estancia están
limpia y los utensilios estériles y desechables.
Pues al
tratarse de una perforación de la piel, si los instrumentos están contaminados
puede producirse una infección general por vía parenteral.
Destacar la
importancia de infecciones como la provocada por el virus del SIDA, el de la
hepatitis C y la hepatitis B.
Hemorragias
por piercing
La
localización del piercing en la boca es la que más riesgo tiene de producir una
hemorragia.
Igualmente
ocurre con los piercings en genitales.
Se debe
evitar esta práctica en aquellos individuos que estén en tratamiento con
antiagregantes y anticoagulantes y aquellos pacientes hemofílicos.

Lesión en nervios
Sobre todo
cuando se coloca el piercing en la cara , puede suceder que las terminaciones
nerviosas que llegan a la piel se vean afectadas.
Esto daría
lugar a una pérdida de sensibilidad en la zona.
Queloides
por piercing
Se
desaconseja la colocación de piercing en personas que hayan experimentado
anteriormente aparición de queloides o cicatrices hipertróficas.
Daño dental
Al colocar
un piercing en la boca, además de infección o edemas, puede suceder que las
piezas dentales también se vean afectadas por el continuo choque de la pieza de
joyería con los dientes.
Pueden
darse dientes partidos, inflamación de encías e incluso ahogamiento si la pieza
se desprende.

Peligros de los tatuajes
Un tatuaje
consiste en la realización de un dibujo en la piel con finalidad decorativa y
estética.
En los
tatuajes permanentes se realizan múltiples heridas punzantes en las capas
profundas de la piel con el fin de inyectar la tinta.
En el caso
de los tatuajes con henna, se emplea una tinta vegetal para teñir la piel sin
utilizar agujas.
Entre las
complicaciones que se pueden desarrollar a causa de un tatuaje destacamos las
infecciones, las reacciones alérgicas, queloides o quemaduras inducidas por
resonancia magnética.
Espero que
te haya resultado interesante el artículo de hoy y que lo compartas.
SALUD.
FACILISIMO

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