Los condimentos artificiales con el nombre
de “caldo” utilizado en la cocina común de los consumidores, son responsables
de la creciente incidencia de la “enfermedad silenciosa”.
El poder del sazón ha estado en los oídos y
la boca de muchas personas que no sabían el qué era, pastillas de caldo como
por ejemplo los que se comercializan en marcas como: Caldo Knorr, Maggi,
Distante, Ajinomoto, Kitano y otros “alimentos” que mejoran el sabor, contienen
glutamato monosódico.
El componente químico, que lejos de ser
inofensivo para la salud, es responsable de causar las más diversas reacciones
cuando se ingiere: náuseas, alergias en la piel, vómitos, taquicardia, dolor de
cabeza, latidos cardíacos irregulares, mareos, e incluso depresión.
Utilizar las especias industrializadas cada
día puede causar daños graves a los que los consumen, ya que el glutamato puede
provocar que el sistema endocrino para producir acetilcolina, una sustancia
que, además de estimular la función muscular, reduce la absorción de la glucosa
por las neuronas. El resultado puede ser de más peso e incluso la enfermedad de
Alzheimer. Un caldo muy peligroso y al mismo tiempo bastante desagradable.
El famoso “sabor” de la comida demuestra
claramente la fuerza de la química que se utiliza en casi todos los platos de
este tipo de cocina. Las pastillas de caldo de pollo, carne y verduras es una
amenaza que incumbe a la salud de todos.
Bloquea las funciones neurológicas del
hipotálamo, lo que ayuda a controlar el apetito, el glutamato nos lleva a comer
más de lo que necesitamos y que sólo aumenta la obesidad.
¿Quieres una solución simple, barata
y sabrosa?
En este artículo te proponemos elaborar tus
propios cubitos de caldo vegetal con ingredientes naturales, con beneficios
para tu salud y con el toque de sabor que más te guste.
Al preparar nuestros propios cubitos
podemos adaptarlos a nuestros gustos y necesidades y, de congelarlos, podemos
incluso volver a modificarlos cada vez que los añadamos a nuestras recetas.
Ventajas de los cubitos naturales
Preparar nuestros propios cubitos de caldo
tiene las siguientes ventajas:
- Contienen solo ingredientes naturales, vegetales y beneficiosos para nuestra salud.
- Son fáciles de preparar.
- Podemos elaborarlos de diferentes sabores.
- Podemos regular la cantidad de sal.
Ingredientes
- Aceite de oliva virgen extra: Uno de los mejores aceites para usar en la cocina, ya que se conserva mucho mejor que otros ante las altas temperaturas de cocción.
- Sal marina o sal del Himalaya: Como hemos comentado, la sal común o sal de mesa es la más perjudicial para nuestro organismo, ya que está refinada y es exclusivamente cloruro de sodio. En cambio, estas sales que proponemos son ricas en minerales y oligoelementos.
- Cúrcuma en polvo: La cúrcuma es una de las especias más saludables, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas, y además aportará un poco de color a nuestras recetas.
- Jengibre en polvo: El jengibre es otra especia imprescindible, ya que nos ayuda a digerir mejor y potenciar el sabor de los platos.
- Ajo crudo o en polvo: El ajo es un alimento muy antioxidante que mejora todo tipo de problemas cardiovasculares, además de dar un excelente sabor a los platos.
- Pimentón ahumado: Este pimentón no es fácil de encontrar, ya que los más habituales son el dulce y el picante. Sin embargo, es esta variedad la que dará un sabor más intenso a nuestras recetas, ya que esta especia se usa habitualmente para dar sabor a las carnes y embutidos.
- Perejil fresco cortado fino: El perejil, además de su gran contenido en hierro y vitamina C, es un sabor muy habitual en nuestra cocina.
- Apio fresco cortado fino: El apio es un ingrediente imprescindible para dar sabor y suavidad a los caldos. Además, es un alimento muy depurativo.
- Tomates secos cortados a trocitos muy pequeños: Estos tomates concentran muchísimo el sabor y nos permiten potenciar todavía más la intensidad del caldo.
- Otros ingredientes opcionales a nuestro gusto: Curry, comino, orégano, albahaca, menta, cebolla, tomillo, etc.
¿Cómo se elaboran?
La elaboración de estos cubitos de caldo es
sencillísima.
- En un bol mezclaremos todos los ingredientes que hemos enumerado, excepto el aceite.
- La cantidad será la que nosotros deseemos, según nuestro gusto o preferencia por cada ingrediente, como si fuéramos a preparar un gran caldo casero.
- A continuación, añadiremos el aceite de oliva y mezclaremos de nuevo hasta crear una pasta.
Conservación
Tenemos dos opciones para conservar esta
pasta de caldo:
- Guardarla en un bote de cristal herméticamente cerrado en la nevera, con la idea de usarlo en un máximo de quince días.
- Usar una cubitera para hacer pequeños cubitos de caldo y conservarlos durante más tiempo con su sabor y propiedades. Si lo hacemos así podemos incluso dar un toque de sabor diferente añadiendo algún ingrediente extra a cada cubito.

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